Llego a mi objetivo, parece dulzón, igual estoy de suerte, inclino mi cabeza y palpo un poco con la punta de mi lengua, me recorre una sensación de éxtasis, siento fluir gran cantidad de energía por mi cuerpo, parece que he topado con una flor. Aprovecho al máximo el momento, pues no intuyo ninguna amenaza, y succiono hasta que me siento lo totalmente saciada. Algo me ocurre, no acabo de sentirme del todo bien, me invade una extraña sensación de pesadez. Me reclino un poco sobre mis patas traseras y me impulso lanzándome de nuevo al vacío. Me poso en una hoja y percibo un frescor tremendo y agradable, inclino mi cuerpo un poco hacia adelante y succiono parte de una gota de agua, me sacia, de llena de frescor, me hace sentir bien. Permanezco alerta de forma inconsciente, lamo mis patas delanteras y suelto una cagada, me siento perfectamente. No se si esto lo sigue mucha o poca gente, y la verdad, tampoco me importa demasiado... lo importante es que no te muevas demasiado y estés atento, la atención es importante... tanto la atención que puedas poner sobre cualquier objeto como la atención que puedas poner sobre ti mismo, sobre lo que sientes.
La imaginación y las fantasías son cosas maravillosas y, al mismo tiempo, cosas terribles. Un poco como la vida y la naturaleza que, al mismo tiempo que hermosas y acogedoras, también pueden resultar feas, terribles e inhóspitas. Si posees la capacidad de manejarte en ellas y salir indemne puedes meterte en algunos de los juegos que propongo, si por otro lado tiendes a quedarte enconado en el negativismo o el exceso de positivismo será mejor que te lo pienses antes de empezar.
Sea como fuere esto es un experimento que abre una nueva etapa en el blog, así que agradeceré, si entras en el juego que dejes tu impresión sobre el mismo.
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dilluns, 1 d’agost del 2011
SOY UNA MOSCA
Llego a mi objetivo, parece dulzón, igual estoy de suerte, inclino mi cabeza y palpo un poco con la punta de mi lengua, me recorre una sensación de éxtasis, siento fluir gran cantidad de energía por mi cuerpo, parece que he topado con una flor. Aprovecho al máximo el momento, pues no intuyo ninguna amenaza, y succiono hasta que me siento lo totalmente saciada. Algo me ocurre, no acabo de sentirme del todo bien, me invade una extraña sensación de pesadez. Me reclino un poco sobre mis patas traseras y me impulso lanzándome de nuevo al vacío. Me poso en una hoja y percibo un frescor tremendo y agradable, inclino mi cuerpo un poco hacia adelante y succiono parte de una gota de agua, me sacia, de llena de frescor, me hace sentir bien. Permanezco alerta de forma inconsciente, lamo mis patas delanteras y suelto una cagada, me siento perfectamente.
"Soy una mosca adulta"...dices.
ResponEliminaLo de mosca sí que te lo veo, pero ¿adulta?¿en serio? Por la foto no te echaba más de tres o cuatro días... (tono jocoso).
Por lo demás, me gusta el cambio de interface ¿se dice así? del Blog. Te veo en una etapa de más claridad. Me recuerda a un trozo del poema de la epopeya de Gilgamesh, al final, cuando el héroe empieza a salir del bosque de oscuridad...
Un experimento arriesgado parece, ¿cuál es su propósito? ¿a dónde quieres ir a dar, Xavi?
No es el lugar a donde quiero ir, es la intención... es un compartir desde lo que conozco de forma que cada cual saque sus propias conclusiones sobre si mismo.
ResponElimina¿Has sacado alguna conclusión sobre ti misma en la lectura?
Pues he sacado varias conclusiones sobre mí:
ResponElimina1)Me repugnan las moscas y los insectos pequeños y grandes.
2)Me asustan las cosas demasiado oscuras.
3)Me has recordado una meditación que hice como unos diez años atrás, de vuelta del primer SAT. Me puse a meditar sola, en casa, justo al día siguiente de volver, como solía hacer por aquella época, por la mañana. Recuerdo haber vuelto sintiéndome que había regresado al hogar-a mi propio hogar interno, al verdadero-, y en aquella meditación comencé a sentir cómo me volvía un insecto: sentí cómo me crecían las extremidades, notaba como parte de mi estructura se volvía un caparazón...en fin, aunque al principio me dejé explorar y ver qué pasaba, al final me asusté tanto por lo que sentí, la sensación de transformarme realmente en otro ser y especialmente en ese tipo de ser que hice uso de toda mi fuerza para salir de aquel estado que no estaba preparada para manejar...Montones de hora de meditación acumuladas y no estaba preparada para aquello.
Y sigo sin estarlo.
¿No te has trabajado aún la sombra?
ResponEliminaTe agradezco tu preocupación, Xavi, la sombra la llevo trabajando desde los 9 años.
ResponEliminaLo que necesito trabajarme es el otro lado.
La sombra está lo suficienteme integrada y no creo en el revolcarse de forma masoquista en el lado oscuro. Queda mucha vida por delante y mucha mierda que afrontar y no hay prisa por adelantar faena.
Meterse en el laberinto una y otra vez me parece egocéntrico, pretencioso y estéril. Ya sabe la vida cuándo te toca.
Por desgracia, en mi situación actual me sobran oportunidades para reencontrarme con mi sombra.
Según Jung y según mi modo de ver, la sombra engloba todo aquello que no aceptamos, que nos negamos a dejar salir o que se manifieste. Por ahí la única parte que necesito dejar que se manifieste más es la alegría y la dicha de estar viva.
¿Y tú?
P.D. Pensaba que este era tu blog personal y no el de terapeuta...Por dios, que estamos en vacaciones, neng. Algo de alegría, hombre!!!!
¿Quien ha dicho que yo esté triste?
ResponElimina¿Quien ha dicho que lo que encontrara en la sombra fuera lúgubre o feo?
¿Quien ha dicho que la sombra sea un laberinto?
¿Que piensas que tenía yo metido en la sombra?
Y... efectivamente este es mi blog personal.
No quería ofenderte.
ResponEliminaNo estoy precisamente en mi mejor momento. Si has leído algo de lo que escrito lo sabrás.
Mi comentario tenía que ver con mi hastío por todo esto del mirarse uno mismo: demasiado tiempo en mi caso, y como dice Jaume -mi terapeuta- demasiado empacho de demasiadas experiencias, de demasiado de todo.
Yo a ti no te conozco apenas. Aunque sí que es cierto que a veces te siento triste, y que a veces creo que intentas terapeutizarme, cosa que lamentaría, porque no busco eso, ya lo sabes.
Me pareces, por los comentarios que intercambiamos y el mínúsculo espacio de tiempo y espacio que compartimos, que eres un alma torturada, pero que posees fuerza y una suerte de inocencia muy curiosa y siento de veras si he podido llegar siquiera a ofenderte porque, y esto quizá sea una proyección mía -pero es mía y sólo mía, reclamo mi derecho a tenerlas-, te siento frágil y vulnerable también, tal como yo misma lo soy.
No sé si me he explicado ahora mejor...
Extraído del libro de Jorge Bucay "El camino de la autodependencia"
ResponEliminaDice Hamlet Lima Quintana:
Todo depende de la luz,
de la manera de iluminar las cosas...
Todo depende de la forma,
de los contornos,
de las interpolaciones y
de las dudas.
Todo también depende
de que el tiempo nos marque,
de que los espacios nos den los titulares.
El verdadero problema es elegir entre
perseguir las sombras
o resignarse a ser el perseguido.
Un extraño “To be or not to be”
en este casi ser
en este casi no ser.
Salir desde las sombras
o hacer las sombras perdurables.
Y en la última etapa del abismo
después de liberar a los otros,
a todos los que son los otros,
recordar,
sin urgencias,
que uno es el preso.
Y a partir de allí...
liberarse.
Y yo añado:
Así pues no solo tienes todo el derecho a tener tus proyecciones, si no de la fuerza que te da reapropiarte de ellas... pues las proyecciones en muchos casos están cargadas de aquellas cosas que, como bien expresas más arriba:
"Según Jung y según mi modo de ver, la sombra engloba todo aquello que no aceptamos, que nos negamos a dejar salir o que se manifieste."
... así que te acompaño a que veas que además de ponerme tu alma torturada traigas también de la sombra a la luz tu fuerza y tu suerte de inocencia muy curiosa que también me pones.
Desde mi punto de vista Jaume te está indicando el qué y lo que tu tienes que descubrir es el como, quizá va siendo hora de que pares un poco de generar experiencias y de que empieces a observarlas desde otro lugar.
Puesto que las experiencias se componen de luces y sombras te puedo dar una pista a modo de koan:
Si miras mucho rato la luz de alguna forma u otra quedarás cegada... si miras en la total oscuridad no veras nada...
Espero que te sirva de algo.
Según Jaume, las únicas experiencias que tengo que dejar de generar son las terapéuticamente intensas: más talleres, más chamanismo, más etc, etc. Mi vida necesita sencillamente ser vivida, no llevada a los límites de mi autoconocimiento (los cuales han sido cartografiados largamente...).
ResponEliminaPero como siempre, cuando escribes de cierta manera me llegas muy cariñoso.
Me alegra saber que has vuelto del retiro.
Y como yo he entrado de lleno en una etapa cariñosa a mi vez, pues te mando un beso fuerte y un abrazo. Porque sí, porque me da la gana, con luces y con sombras integradas.