No se si esto lo sigue mucha o poca gente, y la verdad, tampoco me importa demasiado... lo importante es que no te muevas demasiado y estés atento, la atención es importante... tanto la atención que puedas poner sobre cualquier objeto como la atención que puedas poner sobre ti mismo, sobre lo que sientes.

La imaginación y las fantasías son cosas maravillosas y, al mismo tiempo, cosas terribles. Un poco como la vida y la naturaleza que, al mismo tiempo que hermosas y acogedoras, también pueden resultar feas, terribles e inhóspitas. Si posees la capacidad de manejarte en ellas y salir indemne puedes meterte en algunos de los juegos que propongo, si por otro lado tiendes a quedarte enconado en el negativismo o el exceso de positivismo será mejor que te lo pienses antes de empezar.

Sea como fuere esto es un experimento que abre una nueva etapa en el blog, así que agradeceré, si entras en el juego que dejes tu impresión sobre el mismo.

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divendres, 19 d’agost del 2011

DE MUDANZA


Un compañero de formación citó, en un trabajo, a Herman Hesse hace ahora unos meses:

"Hay personas que encuentran su lugar en el mundo en el tránsito de un espacio a otro"

Me reconocí tanto en la cita que no dejo de asombrarme viendo la trayectoria de este último año. He dejado de ser tantas cosas transitando de unos espacios psíquicos, emocionales y materiales a otros que, además de encontrar por fin una dirección a donde ir en el mundo, me he encontrado conmigo a medio proceso.

Así que si alguien me quiere echar un cable de fin de semana en fin de semana by car, cosa que yo no tengo, para bajar trastos de blanes a barcelona ofrezco la posibilidad de pasar el finde en lo que será "mi antigua guarida" durante el mes de septiembre y lo que queda de agosto ¿porque no?.

Así que ya sabéis me enviáis un mail y acordamos.


diumenge, 14 d’agost del 2011

RECONOCERSE


Reconócete en lo inmenso, en lo colosal, en lo grande.
Reconócete en lo enano, en lo pequeño, en lo minúsculo.

Reconócete en lo burdo, en lo basto, material, sólido.
Reconócete en lo sutil, en lo refinado, inmaterial, etéreo.

Reconócete en mí, en ti, el y ella, en nosotros, vosotros, ellos.
Reconócete en la luz, en la oscuridad, en este claro oscuro.

Reconócete en lo positivo, en lo negativo y en lo neutro.
Reconócete víctima y verdugo, perseguidor y perseguido.

Reconócete en lo alto y en lo bajo, en la cima y en el valle.
Reconócete en lo conocido y en lo desconocido.

Reconócete en el conocimiento y en la ignorancia.
Reconócete en las palabras banas y en las más sabias.

Reconócete encontrándote reconociéndote perdido.
Reconócete, en todo aquello que puedas, en nada.

Reconocerás, quizá entonces, nunca se sabe, siempre supiste...
siempre supiste y nunca lo hiciste, reconocerte a ti mismo.

dimecres, 3 d’agost del 2011

SOY UNA ARAÑA

Soy una araña. Me desplazo sobre mis ocho patas a gran velocidad, soy ligera, puedo lanzarme y desplazarme en usando el viento y gracias a los hilos de seda que lanzo desde la parte posterior de mi abdomen.

A pesar de tener ocho ojos mi visión no es la mejor de mis cualidades ni mi sentido más desarrollado, afortunadamente poseo unos magníficos pedipalpos que me aportan un tacto y un olfato excelentes. Soy especialmente calculadora pues, como depredadora, mi forma de sobrevivir requiere de la caza de insectos.
Estoy posada en una hoja grande, acabo de localizar a través de mis patas un movimiento, parece una hormiga, no es de gran tamaño y se acerca despistada, necesito algo de energía para tejer una tela que me permita cazar más presas, si consigo cazarla tendré suficiente para hilarla y así no perecer fácilmente.
Cada vez está más cerca, un ligero cambio en la luz me ha dado la posición exacta nada más situarse ella en la parte posterior de la hoja donde estoy posada.
Me lanzo sobre ella de un salto y le inyecto veneno mientras la sujeto con mis patas delanteras y mis pedipalos, empieza a sufrir pequeñas convulsiones, me retiro con cautela mientras percibo como las convulsiones se convierten en micro espasmos... vuelvo a acercarme, esta vez le inyecto jugos gástricos para deshacer su interior, no tardará demasiado tiempo en estar a punto. Me vuelvo a retirar al acecho de que ningún otro predador robe mi presa... me siento algo débil.... me acerco y la sujeto de nuevo, muerdo y empiezo a sorber el interior de la hormiga, me siento revivir. Tras la ingestión me muevo con cautela y busco un lugar, cerca de la entrada a la espesura, para tejer mi telaraña.

Escojo el lugar con cautela y empiezo a hilar, primero lanzo ejes longitudinales en forma de cruz, hasta dieciséis veces, después desde el punto más alejado de la intersección salto de un eje a otro soltando hilo y creando una espiral, el trabajo me resulta agotador. Una vez acabada me siento exhausta, me aparto de la tela para protegerme de los predadores, apoyo una de mis patas en la tela y reposo, de vez en cuando la brisa mueve la tela suavemente y me pongo alerta, si no percibo movimientos bruscos vuelvo a mi estado de reposo, tranquila, en paz.      

Otra vez la brisa... atención, algo es distinto, hay un movimiento intermitente... la presa esta en el otro extremo de la tela. Me muevo con sigilo y velocidad constante hasta que encuentro la presa indefensa. Inyecto mi veneno en ella y, sujetándola con mis patas traseras, voy dándole vueltas y vueltas mientras la  envuelvo en mi seda hasta formar un capullo.

La comida está lista.


dilluns, 1 d’agost del 2011

SOY UNA MOSCA

Soy una mosca adulta. 

Mi visión es distinta, tengo una gran sensibilidad para detectar el movimiento y los cambios de luminosidad. Mi cuerpo es de una sensibilidad extrema que me permite oler y saborear cualquier cosa que pise, es como si mi piel fuera al mismo tiempo mi nariz y mi lengua, cuando mi piel percibe algo sabroso lo perforo, lo succiono o lo lamo.



Es increíble, puedo volar, pues tengo alas que me permiten desplazarme en el aire y posarme en cualquier lugar. Me siento grácil y ligera, más grácil y ligera que una hoja al viento . Algo llama mi atención,  desde el tronco de este aromático árbol de sándalo donde estoy posada puedo percibirlo a unos metros de mi. Salto al vacío con total libertad bajo las sombras de plantas y arboles, una ráfaga de viento desvía mi trayectoria, me estabilizo automáticamente, no tengo que preocuparme por ello, sencillamente rectifico sobre la marcha.
Llego a mi objetivo, parece dulzón, igual estoy de suerte, inclino mi cabeza y palpo un poco con la punta de mi lengua, me recorre una sensación de éxtasis, siento fluir gran cantidad de energía por mi cuerpo, parece que he topado con una flor. Aprovecho al máximo el momento, pues no intuyo ninguna amenaza, y succiono hasta que me siento lo totalmente saciada. Algo me ocurre, no acabo de sentirme del todo bien, me invade una extraña sensación de pesadez. Me reclino un poco sobre mis patas traseras y me impulso lanzándome de nuevo al vacío. Me poso en una hoja y percibo un frescor tremendo y agradable, inclino mi cuerpo un poco hacia adelante y succiono parte de una gota de agua, me sacia, de llena de frescor, me hace sentir bien. Permanezco alerta de forma inconsciente, lamo mis patas delanteras y suelto una cagada, me siento perfectamente. 
Las sombras se difuminan, parece que el viento zarandea la hoja donde me he posado, algo me dice que debería buscar refugio en la espesura. Alzo el vuelo, aaaaaah, que gusto, esto de volar me encanta, siento el aire arremolinarse alrededor mio, me estoy acercándome a una zona de penumbra y de repente me veo empujada por un remolino de viento. Antes de que pueda rectificar la trayectoria o estabilizarme me veo atrapada en algo viscoso. 

Una de mis patas delanteras se ha quedado enganchada en una masa pegajosa, intento volar y me mantiene atrapada, no puedo soltarme y la masa parece flexible, se mueve cada vez que intento moverme. Apoyo mis patas traseras para impulsarme e intento lanzarme al vacío... empiezo a sentirme atrapada, confusa, no puedo hacer nada, mis patas traseras se han quedado pegadas también, muevo mis alas para emprender el vuelo sin conseguir escapar.
Percibo un movimiento en la masa viscosa y pegajosa que compensa el que hago yo, hay alguien más aquí y no puedo huir, entro en pánico, no puedo hacer nada, pugno por escapar en vano... unas patas peludas como las mías me rodean como barrotes. Algo me deja aturdida, siento como soy soportada por dos patas, carezco de voluntad para poder moverme o hacer cualquier cosa por salvar mi vida, todo parece dar vueltas, empiezo a disolverme.